domingo, 21 de noviembre de 2010

Reconozco que aún se pegan mis botas al suelo cuando sueño,

pero es sólo un paso para terminar de perderlo todo en mi propio hogar.

Ya no agudiza el tiempo mi miedo, ahora sólo somos aire sin mar.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Lo mejor de este domingo; encontrar tu blog y la madurez de tus palabras. Excelente.

Saludos.

Ali y Punto dijo...

¡Gracias!

Me alegra ver que a alguien le gusta lo que escribo :)

Pasaré por tu blog, tiene muy buena pinta.

Saludos!