miércoles, 10 de noviembre de 2010

Paso,

paso,

paso,

tranco... ¿Tranco?. Pues salto.

Paso,

paso,

paso,

Puedo decir que voy aprendiendo una buena lección. De las más importantes de mi vida.

Y también puedo decir que me apetecería estar lejos de mi mientras la aprendo. Puede ser, por ejemplo, "A kilómetros de mi".

Ví la estación del tren pasar, y di el paso:
me quedé parada,
ausente, mirando, asustada y expectante,

y quieta.

Se estaba parando el tiempo,
el tren abría sus puertas, y aunque la maleta parecía marcharse,
no marcharon mis manos.

Se paró el tiempo, durante unos segundos,
todo estaba cambiando,
quería salir corriendo y gritar todo el tiempo...

Pero estaba parada, mirando al tren, mirando

al tren.

Ví como se hacía hueco el tiempo entre mis ojos,
entre mis lágrimas que se destapaban despacio,
y se cerraban las puertas y se acababa el mundo.

Ya no hay marcha atrás,
ha pasado el tren y acabará muriendo en el olvido.

Acabará muriendo, helado, distante,
como mueren los sentimientos sin su abrigo.

Acabará conmigo.

1 comentario:

Un profe cualquiera... dijo...

La imagen que das al mundo es una V de victoria, no lo olvides... Muchos besos, Ali.