viernes, 14 de mayo de 2010

Nombre pálido de tenebrosas palabras,
pierdes el alma en un suspiro y no te armas de coraje.

En ascuas quedan mis ojos
mientras pretenden desenvolverse en un presente extraño.

No hablo de futuro, me conforta el abrazo de cada mañana.

1 comentario:

Ricardo J. Román dijo...

Muy nostálgico...

Me encantó.

Besitos.