domingo, 14 de marzo de 2010

Es que el tiempo pasa y se congeló el mundo en un estado infinito,
del que no despertamos.

Es que se agota. Y no importa. Nada importa. Ni me importa.

"Llueve,
y en mi ventana te echo de menos,
los días pasan y son ajenos,
el frío me abraza y me parte en dos"

1 comentario:

Javier dijo...

Deja que llueva, puesto que pronto cuando no te lo esperes saldra el sol!! :D